Tengo insomnio, hago de comer, me siento a ver películas las tardes enteras (casi estoy por convertirme en juez para Cannes), me divierto absurdamente en Facebook (últimamente la gente anda muy chistosa con esos GIFTS) y aunque pasó mucho y muy buen tiempo con mis hijos tengo la incertidumbre de que no tengo tiempo.
Tengo miedo, mucho, de no tener tiempo para hacer todo lo que quiero hacer y demostrarles a mis hijos que "si pude". Me aterra no poder verlos crecer. No ser una buena madre. No encontrar el amor. No sobrevivir.
Hace unos meses, caí en la cuenta de que mis hijos necesitan un papá, pero uno de verdad, que juegue con ellos y les enseñe cosas que yo no porque soy la mamá.
Alguien que les hable con voz fuerte y cariñosa, que sea su cómplice en esas travesuras que una mamá no debe permitir pero que un papá haría divertidas, un papá, solo eso, un PAPÁ.
Ahora que tengo tiempo para pensar -el tiempo es sabio- me doy cuenta de lo mucho que ayudaría que no estuviera soltera. A veces me sorprende porque no he podido reponerme del todo.
Siento que cada mes que pasa hay una prueba de resistencia aún más difícil que la última. Ya no sé qué esperar. Y por lo mismo siento que no tengo tiempo... ¿?
Muy en el fondo de mi corazón quisiera que regresara y pudiera hacer su labor de papá, que volviera a construir recuerdos con ellos, que le importara un poco que no hay tiempo, que ellos crecen demasiado rápido y que no están listos para saber la verdad. Pero entonces recuerdo que le gusta más adoptar gatitos.
Estos días, mis hijos han estado enfermos, así que el insomnio no ha sido necesariamente falta de sueño. Y aunque mi instinto no es muy bueno, sé que hacer con ellos.
Confió en el poder curativo de un abrazo, los besos y la sopita de mamá. Sé que no hay nada mejor para ellos que dormir acurrucados en mí y que saben que los amo con todo mi corazón porque puedo hacerlos reír cuando vomitan.
Pero a veces quisiera que alguien estuviera a mi lado sosteniéndome el pelo a mi y que me tranquilice con un "todo va a estar bien", que me abrace tan fuerte que no tenga que sentirme incompleta nunca más. Quiero que quiera el paquete completo. Quiero que pase, si... sí quiero. No me voy a convertir en santa por no hacerlo, ni voy dejar de serlo.
Así que me he dispuesto a quitarme el luto.
***
Para todas aquellas mujeres valientes que buscan rehacer su vida.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario